Para ser Dirigente...

Como una palabra de aliento a aquellos que pretenden ser Dirigentes, me complace contradecir la generaliza y mala interpretación de que para tener éxito como Dirigente, el hombre debe ser una especie de Admirable Crichton, esto es, un "sabelotodo". ¡Nada de eso!. El que desee ser un buen Dirigente, sencillamente debe ser, ante todo, un "hombre-niño", es decir: Debe sentir palpitar en su corazón el espíritu del niño y ser capaz de colocarse en el plano correcto con sus muchachos. Debe comprender las necesidades, las perspectivas y anhelos de las diferentes etapas de un niño. Debe tratar a sus Scouts en forma individual y no en masa; al Escultismo le interesa el muchacho como individuo y no como rebaño. Debe promover y desarrollar un "espíritu de cuerpo" entre sus individuos para lograr mejores resultados. Éstos son los principios fundamentales en que se basa el entrenamiento y educación que imparte el Movimiento Escultista. Todo lo anterior significa que el Dirigente y/o Scouter ni es catedrático, ni sargento, ni instructor. Lo único que se necesita es la aptitud de disfrutar de las actividades al aire libre, comprender las ambiciones de los muchachos y buscar la colaboración de otras personas que puedan instruirlos en determinadas actividades prácticas, ya sea en el estudio de la naturaleza, primeros auxilios, levantamiento de planos, etc. Así pues, el Dirigente o Scouter debe desempeñar el papel de "hermano mayor", esto es, ver las cosas desde el punto de vista del muchacho y conducirlo con entusiasmo hacia el camino del bien. Como buen hermano mayor debe mantener vivas las tradiciones de la familia, aún cuando para ello sea necesaria una considerable firmeza.

La Felicidad

El Scout al igual que todas las personas tiene la necesidad de ser feliz, por consiguiente tiene que proporcionarse un ambiente propicio para serlo; este ambiente nace del interior de cada hombre; la bondad, la cortesía, la lealtad proporcionan felicidad, pero es necesario afinar la capacidad de disfrutar plenamente estas prácticas; todo hombre gracias a la inteligencia puede ser infinitamente feliz, si analiza y considera los grandes beneficios que nos rodean, que poseemos y que son regalos de la creación. Un invidente que obtiene la vista, recibe una óptima felicidad, al igual que un sordo o un carente de miembros o facultades, que como regalo o milagro recibiere. Tú que gozas de tus facultades, del privilegio de tus sentidos además de tener vitalidad ¿Eres feliz?, porque tienes suficientes razones para serlo, ahora y en vida. La sabiduría que nos legó Lord Baden-Powell, en los diez artículos de la Ley Scout, nos hacen concientes de la auténtica felicidad para nosotros y para quienes nos rodean, muestra que el don de ser feliz no se compra, que estriba en el ser, no en el tener, en el dar y en el recibir, y esto nos libera de la desgracia, de la tristeza o de la inquietud y se afina en nuestra vida el sentido auténtico del placer, la satisfacción, la libertad o la paz; por el amor sin límites a Dios, a nuestra patria, a nuestros semejantes y a nosotros mismos. "LOS LÍDERES SON PERSONAS ORDINARIAS CON UNA DETERMINACIÓN EXTRAORDINARIA". MAHATMA GANDHI. (Fragmento de La Ley Scout)

El Honor del Scout es ser Digno de Confianza

Si un Scout dice: “Por mi honor, esto es así”, esto significa que es así, casi como si hubiera hecho un solemne juramento. De manera semejante, si un Dirigente dice a un Scout: “Confío en tu honor que harás esto”, el Scout está obligado a cumplir la orden con la mejor de sus habilidades y a no dejar que nada interfiera con lo que está haciendo. Si un Scout rompe con su honor por decir una falsedad o por no cumplir exactamente una orden, cuando se confió en su honor que lo haría, está obligado a entregar su insignia Scout y nunca volver a usarla. El está obligado a dejar de ser Scout. Las personas de un país civilizado, así como los muchachos que están en la escuela, están obligados a conducirse de una manera apropiada; a causa de la ley pueden ser castigados si no la cumplen. Este es un código de leyes diseñado para este propósito. Pero hay otra clase de ley que la gente cumple, casi tanto, como la ley escrita, aunque no haya sido escrita o publicada. Esta, no escrita, es el honor. Un muchacho ha escalado la barda de la escuela para irse fuera y fumar en seguro, comete una falta contra la ley publicada de la escuela. Si al día siguiente, el profesor pregunta en la clase: ¿Quién rompió los lineamientos? el muchacho en conformidad con la ley no está obligado a confesar que él fue, podrá permanecer en silencio y así evitar el castigo; pero al obrar así es una criatura de espíritu pobre y no tiene sentido del honor. Pero si es honorable él dirá con hombría y honestidad a su maestro lo que ha hecho y recibirá cualquier castigo que le impongan. Al obrar así probará a su maestro y a los otros muchachos que él es hombre y que no le da miedo decir la verdad y que se realiza sobre cualquier circunstancia, porque prefiere su honor ante cualquier cosa. Por lo tanto el primer adiestramiento que recibe un muchacho es el entender que su honor es su ley privada y que es guiado por su conciencia; que una vez que es Scout él debe ser guiado en todo lo que hace, por el sentido del honor.

Leña para el fogón

Era muy tarde y el clima era ideal para encender una fogata que permitiera compartir calor y amistad dentro de la Compañía, la Guía de Guías dió la orden de que todas debían aportar con leña, por tanto, en el plazo de una hora podían adentrarse en el bosque para recolectar madera que ayudara a encender la fogata, a medida que pasaba el tiempo todas buscaban, muy alegres, palos, troncos o cualquier otro elemento que ayudara a dar calor a toda las Guías. Las Guías de la compañía eran muy distintas entre sí, grandes, pequeñas, rubias, morenas, conversadoras, introvertidas, etc. Pero todas siempre hacían lo mejor y estaban siempre listas a cumplir con su Ley Scout. El plazo otorgado inicialmente, se cumplió, La Guía de Guías llamo a todas cerca del fogón y rápidamente comenzaron a aparecer cada una de las niñas, cargando sus aportes para encender el fuego, cada una fue depositando lentamente todas las leñas y otros elementos encontrados en su exploración, cuando todas terminaron de colocar sus leños existía una pequeña Guía, la cual, recién había pasado desde las Golondrinas, quien sólo traía 4 pequeños palos, todas las demás Guías comenzaron a burlarse de ella y a decirle que debía volver al bosque por más leña, esto puso nerviosa a la pequeña Guía, pero de pronto la Guiadora de la Compañía les pidió a todas que guardarán silencio, entonces le preguntó a la pequeña Guía…¿Cuántas veces fuiste a buscar leña al bosque, sola y en la oscuridad cuando eras Golondrina?...... NUNCA, ella respondió…..La Guiadora dijo: mmmmm…. O sea esta es la primera vez que haces esto… SÍ, respondió la pequeña….. OK. Luego la Guiadora consultó a todas las demás Guías: ¿Cuántas veces han traído leña a un fogón?... Todas contestaron… MUCHISISISMAS VECES… La Guiadora hizo notar que la pequeña había hecho su mayor esfuerzo esos 4 pequeños palos fueron todo un desafío para ella y a pesar de que nunca lo había hecho se esforzó por colaborar con todas nosotras, para obtener calor y amistad en nuestro fogón. Fuente: Patio Scout

Pedro de Terrail, el caballero sin miedo y sin tacha

"Pedro" hijo mío, te vas al servicio de un gran Príncipe. Con todo el encarecimiento con que una madre puede pedir algo a su hijo, te hago estas recomendaciones y estarás seguro de vivir triunfante en este mundo: Ante todas las cosas, amaras y servirás a Dios, sin ofenderlo en alguna forma... Sé dulce, cortés y caballeroso con todos, alejando de ti todo orgullo. Sé humilde y servicial con todos. No mientas, huye de la envidia que es un vicio de villanos. Sé leal en tus palabras y en tus obras: cumple tu palabra. Sé caritativo con los pobres, las viudas, los huérfanos y Dios te lo recompensará. Pedro de Terrail, el gallardo, de sobrenombre "El caballero sin miedo y sin tacha", paje todavía, al separarse de los brazos de su madre para emprender su carrera de caballero al servicio del Rey de Francia, Carlos VIII, escuchó de los labios de su madre esta sublime recomendación. Fiel a sus consejos, emprendió la gloriosa carrera de caballero, y su figura se destaca gigantesca en la historia de los siglos medios, como el prototipo del caballero medieval, la síntesis del espíritu e ideales del feudalismo: valor temerario y a toda prueba, pero unido a la más perfecta caballerosidad, el sentimiento del honor llevado hasta la exageración, la fuerza y belleza física, magnanimidad para los vencidos,fidelidad absoluta para el soberano y los hermanos de armas, compasión y ternura para los débiles y oprimidos. ALMA DE CABALLERO Dentro de la armadura de hierro y acero forjado de los genuinos caballeros, se escondía un corazón de carne, compasivo y tierno, un alma llena de luz y de energía, alma de honor y de arrojo. El alma constituía al ser especifico de los caballeros Y Pedro de Terrail, genuino caballero, forjó su alma en el yunque de los consejos de su madre. ALMA SCOUT De igual manera que sus ancestros los caballeros, los Scouts con la mochila al hombro, los brazos y las rodillas bronceadas por el sol, recorren ágiles los caminos y las ciudades, riendo y cantando, duermen en tiendas de campaña o albergues improvisados con maestría y experiencia campista, escalan montañas con destreza alpina y con gran habilidad tienden puentes, siguen pistas, hacen nudos, juegan en bosques solitarios y bajo el uniforme pintoresco esconden al ser específico de ellos: El Alma Scout. Ellos no son Scouts por el uniforme, sino ante todo por su alma. El alma es lo que hace al Scout. (EXTRACTO DE LA LEY SCOUT)