El Honor del Scout es ser Digno de Confianza

Si un Scout dice: “Por mi honor, esto es así”, esto significa que es así, casi como si hubiera hecho un solemne juramento. De manera semejante, si un Dirigente dice a un Scout: “Confío en tu honor que harás esto”, el Scout está obligado a cumplir la orden con la mejor de sus habilidades y a no dejar que nada interfiera con lo que está haciendo. Si un Scout rompe con su honor por decir una falsedad o por no cumplir exactamente una orden, cuando se confió en su honor que lo haría, está obligado a entregar su insignia Scout y nunca volver a usarla. El está obligado a dejar de ser Scout. Las personas de un país civilizado, así como los muchachos que están en la escuela, están obligados a conducirse de una manera apropiada; a causa de la ley pueden ser castigados si no la cumplen. Este es un código de leyes diseñado para este propósito. Pero hay otra clase de ley que la gente cumple, casi tanto, como la ley escrita, aunque no haya sido escrita o publicada. Esta, no escrita, es el honor. Un muchacho ha escalado la barda de la escuela para irse fuera y fumar en seguro, comete una falta contra la ley publicada de la escuela. Si al día siguiente, el profesor pregunta en la clase: ¿Quién rompió los lineamientos? el muchacho en conformidad con la ley no está obligado a confesar que él fue, podrá permanecer en silencio y así evitar el castigo; pero al obrar así es una criatura de espíritu pobre y no tiene sentido del honor. Pero si es honorable él dirá con hombría y honestidad a su maestro lo que ha hecho y recibirá cualquier castigo que le impongan. Al obrar así probará a su maestro y a los otros muchachos que él es hombre y que no le da miedo decir la verdad y que se realiza sobre cualquier circunstancia, porque prefiere su honor ante cualquier cosa. Por lo tanto el primer adiestramiento que recibe un muchacho es el entender que su honor es su ley privada y que es guiado por su conciencia; que una vez que es Scout él debe ser guiado en todo lo que hace, por el sentido del honor.

Leña para el fogón

Era muy tarde y el clima era ideal para encender una fogata que permitiera compartir calor y amistad dentro de la Compañía, la Guía de Guías dió la orden de que todas debían aportar con leña, por tanto, en el plazo de una hora podían adentrarse en el bosque para recolectar madera que ayudara a encender la fogata, a medida que pasaba el tiempo todas buscaban, muy alegres, palos, troncos o cualquier otro elemento que ayudara a dar calor a toda las Guías. Las Guías de la compañía eran muy distintas entre sí, grandes, pequeñas, rubias, morenas, conversadoras, introvertidas, etc. Pero todas siempre hacían lo mejor y estaban siempre listas a cumplir con su Ley Scout. El plazo otorgado inicialmente, se cumplió, La Guía de Guías llamo a todas cerca del fogón y rápidamente comenzaron a aparecer cada una de las niñas, cargando sus aportes para encender el fuego, cada una fue depositando lentamente todas las leñas y otros elementos encontrados en su exploración, cuando todas terminaron de colocar sus leños existía una pequeña Guía, la cual, recién había pasado desde las Golondrinas, quien sólo traía 4 pequeños palos, todas las demás Guías comenzaron a burlarse de ella y a decirle que debía volver al bosque por más leña, esto puso nerviosa a la pequeña Guía, pero de pronto la Guiadora de la Compañía les pidió a todas que guardarán silencio, entonces le preguntó a la pequeña Guía…¿Cuántas veces fuiste a buscar leña al bosque, sola y en la oscuridad cuando eras Golondrina?...... NUNCA, ella respondió…..La Guiadora dijo: mmmmm…. O sea esta es la primera vez que haces esto… SÍ, respondió la pequeña….. OK. Luego la Guiadora consultó a todas las demás Guías: ¿Cuántas veces han traído leña a un fogón?... Todas contestaron… MUCHISISISMAS VECES… La Guiadora hizo notar que la pequeña había hecho su mayor esfuerzo esos 4 pequeños palos fueron todo un desafío para ella y a pesar de que nunca lo había hecho se esforzó por colaborar con todas nosotras, para obtener calor y amistad en nuestro fogón. Fuente: Patio Scout

Pedro de Terrail, el caballero sin miedo y sin tacha

"Pedro" hijo mío, te vas al servicio de un gran Príncipe. Con todo el encarecimiento con que una madre puede pedir algo a su hijo, te hago estas recomendaciones y estarás seguro de vivir triunfante en este mundo: Ante todas las cosas, amaras y servirás a Dios, sin ofenderlo en alguna forma... Sé dulce, cortés y caballeroso con todos, alejando de ti todo orgullo. Sé humilde y servicial con todos. No mientas, huye de la envidia que es un vicio de villanos. Sé leal en tus palabras y en tus obras: cumple tu palabra. Sé caritativo con los pobres, las viudas, los huérfanos y Dios te lo recompensará. Pedro de Terrail, el gallardo, de sobrenombre "El caballero sin miedo y sin tacha", paje todavía, al separarse de los brazos de su madre para emprender su carrera de caballero al servicio del Rey de Francia, Carlos VIII, escuchó de los labios de su madre esta sublime recomendación. Fiel a sus consejos, emprendió la gloriosa carrera de caballero, y su figura se destaca gigantesca en la historia de los siglos medios, como el prototipo del caballero medieval, la síntesis del espíritu e ideales del feudalismo: valor temerario y a toda prueba, pero unido a la más perfecta caballerosidad, el sentimiento del honor llevado hasta la exageración, la fuerza y belleza física, magnanimidad para los vencidos,fidelidad absoluta para el soberano y los hermanos de armas, compasión y ternura para los débiles y oprimidos. ALMA DE CABALLERO Dentro de la armadura de hierro y acero forjado de los genuinos caballeros, se escondía un corazón de carne, compasivo y tierno, un alma llena de luz y de energía, alma de honor y de arrojo. El alma constituía al ser especifico de los caballeros Y Pedro de Terrail, genuino caballero, forjó su alma en el yunque de los consejos de su madre. ALMA SCOUT De igual manera que sus ancestros los caballeros, los Scouts con la mochila al hombro, los brazos y las rodillas bronceadas por el sol, recorren ágiles los caminos y las ciudades, riendo y cantando, duermen en tiendas de campaña o albergues improvisados con maestría y experiencia campista, escalan montañas con destreza alpina y con gran habilidad tienden puentes, siguen pistas, hacen nudos, juegan en bosques solitarios y bajo el uniforme pintoresco esconden al ser específico de ellos: El Alma Scout. Ellos no son Scouts por el uniforme, sino ante todo por su alma. El alma es lo que hace al Scout. (EXTRACTO DE LA LEY SCOUT)

Vida al aire libre

Acampar es lo más regocijado en la vida de un Scout. Viviendo al aire libre en medio de la naturaleza que Dios nos ha dado, en los cerros y entre los árboles, los pájaros, las bestias, el mar y los ríos - es decir, viviendo en contacto con la naturaleza, en una tienda de campaña por casa, guisando nuestros propios alimentos y explorando-, lo que trae aparejadas salud y felicidad, cosas que no se pueden obtener entre muros de tabique y el humo de las ciudades. Excursionar internándose cada vez más en el campo, explorando cada día nuevos lugares, constituye una aventura gloriosa. Además, con ello se adquiere tal fuerza y tal resistencia, que pronto ya no importan el aire ni la lluvia, ni el frío ni el calor. Todo se recibe como viene, con tal sensación de confianza que permite enfrentarse sonriente a toda dificultad, porque sabe que al fin ha de triunfar. Por supuesto, para poder gozar de un campamento y de una excursión, hay que saber hacerlo con propiedad. Hay que saber por uno mismo cómo levantar una tienda o una cabaña; cómo encender una fogata; cómo cocinar los propios alimentos; cómo amarrar troncos de qué manera de construir un puente o una balsa; cómo encontrar el camino durante la noche, lo mismo que durante el día, en un paraje desconocido; y otra multitud de cosas. Muy pocas personas aprenden estas cosas viviendo en lugares civilizados donde cuentan con una confortable casa y una cama muelle que dormir; donde sus alimentos les son preparados y cuando quieren encontrar su camino les basta recurrir a un policía. Pues bien, cuando estas personas tratan de hacer Escultismo o de explorar, se encuentran incapacitadas. Aún vuestro héroe en los deportes, si lo colocáis en la selva al lado de una persona adiestrada en campismo y que sepa cuidar de sí misma, sus marcas como bateador no le servirán allí de nada; no será sino un Pie Tierno. BADEN POWELL - ESCULTISMO PARA MUCHACHOS

"No vayas demasiado de prisa"

El cazar animales salvajes con una cámara es mejor deporte que matarlos con un rifle. Por una parte tienes que acercarte más a ellos, y esto significa un acecho más cuidadoso e inteligente, y por supuesto cuando estás tratando con animales peligrosos es un poco más espeluznante y emocionante. Hay dos clases de acechadores. El Europeo está generalmente más impaciente de obtener su pieza; acecha de prisa y consecuentemente; alarma a su animal antes de que pueda acercarse a cumplir su propósito. Un fotógrafo necesita docenas de intentos antes de obtener una buena fotografía. El cazador nativo, por otro lado, se arrastrará y se congelará parado o se acostará inmóvil durante horas, durante un día si es necesario, pero sigue y sigue. Su gran arma es la paciencia y con paciencia obtiene éxito. Como un pescador. Ves una figura encorvada, sentada en un bote hora tras hora, llueva o truene, o apoyado en manos y rodillas tirar una mosca a un pez sin ser visto por este. Bueno, es solo con paciencia infinita que esos tipos pescan. A veces el pescador la pasa mal cuando el viento o los arbustos enredan su línea y se enreda de modo desesperado. E1 hombre normal lo llenaría de improperios y trataría de desenredar la maraña con determinación solo para encontrar que se había anudado más que antes. Pero el verdadero pescador sabrá que la única manera de lograrlo es ponerse a trabajar lentamente y con cuidado para sacar los hilos enredados y separarlos aunque se tarde mucho, terminará con "todo arreglado". De nuevo es la "Paciencia" la que se lleva la palma. En algún lugar he escrito: "más carreras se han frustrado por falta de paciencia, que por la bebida o el crimen". He visto a muchas personas fracasar en su trabajo sólo porque se aburrieron de él y se disgustaron con el patrón, o se desilusionaron con los malos resultados de sus esfuerzos cuando, si hubieran silbado quedamente esa vieja canción "Espera hasta que las nubes pasen" y se forzaran a sí mismos a seguir trabajando, hubieran tenido éxito al final. Pero no, tiran todo por la borda y luego se sorprenden porque no progresan en la vida. Todo el mundo (y tú también), va a encontrarse con disgustos y contratiempos de vez en vez, pero te recuperarás si solo te pellizcas y dices "Paciencia". BADEN POWELL

La Insignia de Madera

Este símbolo había sido utilizado igualmente en el imperio Songhray en los siglos XV y XVI, en Africa Occidental entre las insignias reales de los Askias. Proviene de madera ahumada al fuego por los primeros ocupantes del país y que los miembros de la familia reinante de los Askias se transmitían como emblema de su poder sobre el suelo. Las cuentas de esta insignia estaban hechas de una madera de los bosques, el molle molle, que presentaba unas protuberancias naturales de las que se tallaron dichas cuentas. Un viejo africano había donado a Baden Powell un cordón de cuero como Talismán de buena suerte durante el sitio de Mafeking. Años más tarde, B.P. utilizó el cordón de cuero y las cuentas del collar para crear una insignia de Madera, otorgada a los jefes scouts que habían terminado con éxito sus cursos de formación en el campo Internacional de Gilwell, en Inglaterra (años 1919-1920). Baden Powell no pudo haber rendido un homenaje más hermoso a las civilizaciones africanas, en reconocimientos de que su manera de vivir habían inspirado su acción educativa para los muchachos de todos lo pueblos. El símbolo está hoy vigente: es el reconocimiento del hombre universal, pero también el significado del signo aún anterior que nos recuerda cada día que el Escultismo está instrumentalmente ligado a la tierra, al fuego, a las realidades de la naturaleza y al cuidado del medio ambiente. Hoy, a través del mundo entero, la Insignia de Madera es llevada por todos los jefes y responsables, es el signo tangible de la unidad de la Organización Mundial del Movimiento Scout. La insignia de Madera de dos cuentas acredita que aquel que la lleva es un Jefe Scout confirmado con toda la formación requerida por su organización nacional scout para ser jefe de unidad. Es un signo de competencia, no una condecoración y tampoco una insignia ligada a una función. La insignia de madera de tres cuentas acredita competencia en la formación para animar y dirigir campos escuela y cursos de formación de dirigentes. La insignia de Madera de cuatro cuentas es el signo de la formación de los formadores y de la capacidad para animar y dirigir cursos de formación de responsables scouts a todos los niveles. Cada asociación scout u organización nacional determina los detalles y contenidos de la formación de adultos para cada una de las insignias mencionadas y se establece que las insignias son de la Asociación y, en última instancia, le pertenecen a ella.